Tuesday, 17 de February de 2026
18 soldados del Ejército Nacional culminaron con éxito la certificación Tactical Combat Casualty Car
Las capacidades de los soldados socorristas militares se fortalecen para brindar mejor atención medica en el área de operaciones.
El Centro internacional de entrenamiento de la Dirección General de Sanidad (DIGSA), NAEMT, certificó a 16 soldados profesionales y dos soldados en prestación del servicio militar, en capacidades para la atención de heridos en combate dentro del ámbito prehospitalario, certificación adelantada en la Escuela de Soldados Profesionales.
Esta capacitación fue realizada por instructores de Sanidad de las Fuerzas Militares avalados en el centro, que cuentan con destrezas y capacidad de entrenamiento en sanidad. Actualmente, el Ejército Nacional cuenta con un total de 17 instructores, entre ellos tres mujeres, que recorren el país fortaleciendo esta capacidad de la salud operacional.
Además, con esta certificación los soldados del Ejército Nacional se entrenan en la respuesta ante escenarios hostiles, abordaje del paciente traumático en énfasis en fisiopatología de la vida y la muerte, demostrando fortaleza y disciplina en cada uno de los ejercicios realizados.
Durante el 2025 se capacitó a un total de 787 militares, los cuales se certificaron en TCCC (Tactical Combat Casualty Care) o Atención Táctica de Víctimas de Combate, lo que fortalece las operaciones militares al tener como objetivo aumentar la supervivencia del personal herido mediante intervenciones médicas tempranas, seguras y efectivas en el punto de lesión, integradas con las tácticas de la misión.
El propósito central de esta capacitación es controlar hemorragias, mantener la vía aérea, prevenir el shock y asegurar atención inmediata sin comprometer la operación ni la seguridad de la unidad militar.
Desde la Dirección de Sanidad Militar del Ejército Nacional se impulsa el desarrollo de las certificaciones de la mano de DIGSA, con el fin de robustecer la sanidad en campaña que permite a su vez salvaguardar la vida del personal militar que pueda resultar herido en el desarrollo de operaciones militares.
